lunes, 2 de mayo de 2011

Juan Antonio Calzadilla: “Falsear los hechos es una inmoralidad de la historia”


El pueblo debe mantener interés por su memoria

Como parte de la jornada de reflexión Pensar el Bicentenario: 200 años del pueblo venezolano, el poeta y ensayista Juan Antonio Calzadilla compartió con el público presente un texto de su autoría titulado La Revolución y la Reconstrucción de una Memoria, en el cual resalta el interés que existe por el relato histórico de parte del pueblo.

Afirmó que en nuestros tiempos hay una nueva relación con la memoria y que eso se demuestra en la concurrencia que tuvo la actividad realizada este jueves 28 de abril, en los espacios del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos.

Explicó además que existen razones de sobra para democratizar la historia y romper con lo que se conoce como la “historia oficial, dominante o burguesa”, de este modo hizo referencia al trabajo que desarrolla el Centro Nacional de Historia (CNH) con el propósito de entregar a las comunidades esa memoria auténtica que pertenece al pueblo y que sin embargo le había sido ocultada e invizibilizada para el provecho de intereses individualistas o de una minoría clasista.

Asimismo, comentó su experiencia dentro del CNH, donde actualmente se desempeña como parte del equipo directivo, e hizo énfasis en algunas de las publicaciones que la institución ha elaborado para sacar a la luz la participación de los grupos sociales excluidos (afrodescendientes, indígenas, campesinos, mujeres) de los grandes análisis históricos. En tal sentido, refirió que la revista de divulgación histórica Memorias de Venezuela y el diccionario Memorias de la Insurgencia, son trabajos dedicados a la divulgación del papel protagónico que le fue negado al pueblo venezolano.

Como buen poeta, Calzadilla expuso su talento para describir las realidades sociales de forma estética y profunda, afirmando que “mientras el futuro sea infinito el pasado lo será también y que además toda revolución trae a la luz un saldo de deuda con el pasado, ya que falsear los hechos es una inmoralidad de la historia”.

También aseguró que el redescubrimiento del pasado se ha convertido en ese campo de batalla ideológico en donde luchan las clases sociales para lograr justicia y equidad, por lo cual es importante que el pueblo se nutra con el conocimiento para poder comprender lo ocurrido y construir el futuro. (Fin/ Prensa MPPC)

A 85 años del natalicio de Ángel Rama, crítico literario y cofundador de Biblioteca Ayacucho


Prensa FBA (29.04.11) Crítico literario, escritor, periodista cultural, editor y profesor uruguayo, Ángel Rama nació el 30 de abril de 1926, en Uruguay, Montevideo. Biblioteca Ayacucho (BA) le rinde homenaje a quien fuese el visionario, cofundador de esta casa editorial que ha mantenido la dirección trazada por este genio y amante de la integración de los pueblos latinoamericanos y caribeños, y que hoy por hoy mantienen su lucha por la emancipación política, social y sobre todo cultural. A 85 años de su natalicio, la memoria de Ángel Rama es honrada por ser parte de esa Generación Crítica Uruguaya, que dejó un legado en la escritura de la historia de los pueblos de Nuestra América.

En la Colección Clásica, volumen 119, BA publicó La crítica de la cultura en América Latina cuya selección y prólogos pertenecen a Saúl Sosnowski y Tomás Eloy Martínez. Cronología y bibliografía de la Fundación Internacional Ángel Rama.

Además podemos destacar su colaboración en la edición de títulos también publicados por BA cómo: Ariel. Motivos de Proteo, de José Enrique Rodó (edición y cronología); Poesía de Rubén Darío (prólogo); Poesía gauchesca (prólogo); La utopía de América, de
Pedro Henríquez Ureña (compilación y cronología: Ángel Rama y Rafael Gutiérrez Girardot); Las democracias latinas de América. La creación de un continente, de Francisco García Calderón (cronología: Ángel Rama y Marlene Polo).En nuestro portal web www.bibliotecayacucho.gob.ve se puede descargar un gran número de textos en formato PDF.


Reseña biográfica

Primero en el Uruguay y luego en otros países latinoamericanos, participó en la organización de empresas editoriales comprometidas con la divulgación de la literatura del continente, entre las que sobresalen la Colección de Clásicos Uruguayos (editada entre 1951 y 1958), la Editorial Arca, que fundara en 1962, la Enciclopedia Uruguaya (publicada semanalmente entre 1968 y 1970) y la Biblioteca Ayacucho, (fundada en 1974), de la que será director literario hasta su muerte.

Autor de innumerables estudios críticos publicados como prólogos a ediciones de obras latinoamericanas y colaborador regular en las más importantes revistas literarias del continente, será recordado especialmente por su papel como codirector (1949-1950) y más adelante director de la sección literaria de Marcha (1959-1968) semanario para el que seguirá escribiendo hasta el momento de su cierre.

Fue miembro del Consejo de Redacción de la revista Casa de las Américas (1964 a 1971), director de la Revista Iberoamericana de Literatura de la Facultad de Humanidades y Ciencias de Montevideo (1966-1970), además de cofundador (1976) y codirector literario de la revista venezolana Escritura, especializada en teoría y crítica literaria.

Desempeña su actividad como docente e investigador en Universidades en el Uruguay, Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos. Se vio forzado a vivir en el exilio desde 1973, a raíz del golpe militar en su país en ese año. Obtiene la nacionalidad venezolana en 1977. Vive y trabaja en universidades de los Estados Unidos (Universidad de Maryland, Universidad de Princeton) desde 1979 hasta 1983, año en el que se le niega la visa de residencia. Entonces se instala en París.

Marcha es una de las más progresistas e influyentes publicaciones en la América Latina durante los años 50 y 60, cumple un importante papel en la difusión de su labor crítica a nivel continental. Junto con la Generación crítica uruguaya-cómo él mismo la denominara-, se le reconoce como propulsor de una nueva óptica para abordar no sólo la realidad latinoamericana, sino su producción artística y literaria: una concepción sociohistórica que no evade una actitud comprometida ante los hechos culturales. Al igual que buena parte de la intelectualidad de izquierda del período y en concordancia con el sentimiento libertario, antiimperialista y latinoamericanista irradiado por la Revolución Cubana, su trabajo se vuelca sobre la problemática de la dependencia de las sociedades americanas y su subordinación a modelos foráneos de desarrollo, así como sobre las consecuencias de tal circunstancia en la esfera de la cultura. Se convierten en núcleos de su discurso tanto la exploración del problema de la identidad cultural latinoamericana como el seguimiento de las búsquedas autonómicas en que se embarcan las letras a partir de la Emancipación y las formas de resistencia a la dominación que ellas propusieran. La narrativa transculturadora constituiría la expresión por excelencia de la tradición emancipadora americana.

Concebirá tanto la revista Escritura como la Biblioteca Ayacucho, instrumentos para la realización de esta propuesta de integración de la cultura latinoamericana que articula su obra crítica.

El afán de Rama es el de ampliar el conocimiento del continente americano y abarcar su literatura más allá del simple manejo de los textos y las figuras más sobresalientes en sus distintas regiones; se empeña en el trazo global de movimientos y proyectos literarios que permiten recomponer y revalorar el corpus de la literatura continental y entender los procesos históricos-culturales que le confieren sentido. La crítica, tal y como la entiende Rama, tiene como función no sólo la constitución de la literatura, la construcción de un sistema orgánico de obras, sino que debe además restaurar las articulaciones entre las obras literarias y la cultura que ellas expresan.

Apoyado en la antropología, su discurso sobre la transculturación-que le adjudica un lugar pionero dentro del debate cultural en el continente- responde a esta preocupación y de hecho se constituye en una de las más significativas contribuciones al proyecto colectivo de construcción de una crítica latinoamericana autónoma, liberada del peso de esquemas etnocentristas, que despegara en los años 70. El término, tomado de Fernando Ortiz, replantea el concepto de “aculturación”, que describe el comportamiento del elemento dominado como receptor pasivo de la cultura impuesta por el elemento dominante, en una situación de contacto cultural, mientras que el de transculturación enfatiza el papel activo y creativo involucrado en los procesos de apropiación de discursos por parte de la cultura dominada, así como su capacidad de resistencia y su tenacidad en el mantenimiento y la reelaboración de su identidad.

En noviembre de 1983, asiste en Madrid a las Segundas Jornadas de Sociología de la Literatura, ya que ha sido invitado por el presidente de Colombia para participar en el primer Encuentro de la Cultura Hispanoamericana, el día 27 de noviembre, toma un fatídico vuelo a Bogotá junto a su esposa Marta, reconocida escritora y crítica de arte latinoamericano contemporáneo. El escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia y el crítico peruano Manuel Scorza también fallecen en este accidente producido en las afueras de Madrid. (Fin/Dalisnel Perentena)

Intelectuales y artistas venezolanos de la Red en Defensa de la Humanidad, se dirigen A LOS REVOLUCIONARIOS DEL MUNDO

Donde quiera que estén, cualquiera sea su forma de lucha, sus compromisos particulares y ámbitos vitales, les pedimos que ayuden a cuidar la Revolución Bolivariana.
Cuiden a esta Revolución que es de todos.
Pongan en tensión su ánimo para comprenderla. No la utilicen de manera poco solidaria. No la sometan a riesgos innecesarios.
El enemigo es brutalmente poderoso, tiene muchas dobles caras y juega siempre con cartas marcadas. Está aquí y allá, donde no se sospecha.
Piensen que, en épocas imperiales, una revolución triunfante es un maravilloso, pero frágil, milagro de los pueblos.
Su camino es complejo.
Hagamos lo posible por tenerlo en cuenta.

Cármen Bohórquez
Pedro Calzadilla
Blanca Eekhout
Román Chalbaud
Gustavo Pereira
Luis Alberto Crespo
Ana Enriqueta Terán
Mario Sanoja Obediente
Iraida Vargas Arenas
Cecilia Todd
Vidal Colmenares
Juan Calzadilla
Juan Antonio Calzadilla
Alí Rodríguez Araque
Walter Martínez
Eva Golinger
Farruco Sesto
Vanessa Davies
Teresa Maniglia
Héctor Navarro Díaz
Paul Gillman
Braulio Álvarez
William Castillo
Tania Diaz
Earle Herrera
Oswaldo Pino
Ricardo Márquez Alveárez
César Trompiz
Miguel Márquez
William Osuna
Luis Pellicer
Iván Padilla
Pbro. Vidal Atencio
Enrique Hernandez DJesús
Miguel Márquez
Sergio Arria
Fabricio Vivas Ramírez
Fidel Barbarito
Lionel Muñóz
Alice Dotta
Edgar Figuera
Arquímedes Amundaraín
William Vanegas
Audio Cepeda
Asdrúbal Meléndez
Daniel Castro Aniyar
Alba Carosio
Andrés Bansart
Lino Morán
María Alcira Matute Castro
Isidoro Hugo Duarte Gutiérrez
Germán Yépez Colmenares
René Arias Riera
Edmundo Aray
Marisol Ferrari
Palmira Correa
Humberto Mata
Cris González
Johán Méndez
Fabiola José
Xulio Formoso
Luis Badaraco
Iván Lira
Leonardo Ruiz
Ana María Oviedo
Gipsy Gastello
Eduardo Mariño
Sol Linares
Andrés Mejía
Julio Borromé
Pedro Ruiz
Johnny Balza
Javier Parra
Manuel Lazo
Dariela Tello
Marco Vega Ardila
Ernesto León
Pedro Estacio
Xulio Formoso
Edith Marlene Quintero Navaro
Mónica Chalbaud
Angel W. Muñoz J.
Donatella Iacobelli
Raúl Grioni
José Cheo García
Genny Lara
Ovilia Suárez
Heida Salcedo Díaz
Marisol Lander
Yuri Patiño
Leonel Ruiz
Jaime Martínez
Pedro Colombet
Sol Linares
Ernesto León
José Javier Sánchez
Carmen Isabel Maracara
Haydée Ochoa Henríquez
Oscar Feo
Fernando Asián
Luzmila Niño
Lionel Muñóz
Piero Arria
Viki Ferrara
Alfredo Delgado

El Buen Cine itinerante


Sigue la programación de la Asociación por un Buen Cine con su buen cine itinerante que forma parte del Programa de Divulgación Cinematográfica del CNAC, con apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
El lunes 02 de mayo, a las 7:00 PM, en la Librería del Sur, Playa El Ángel, proyectarán “El boxeador” (2010), drama dirigido por David O. Russell, y que fue ganador de dos Globos de Oro. La película narra la historia real de dos hermanastros dedicados al boxeo.
El martes 3 de mayo, a las 9:00 AM, en el Inam, proyectarán la venezolana “Libertador Morales, el justiciero” y a las 6:00 PM, en el Centro Cultural Las Margaritas de Fedecene, llevarán a “Macuro” de Hernán Jabes.
El miércoles 4, a las 8:30 AM, en el Internado Judicial de San Antonio, pabellón de mujeres, proyectarán “Conversaciones con mamá” de Juan Carlos Oves, y a las 6:00 PM, en la Casa Comunal de Guacuco, los menores y mayores disfrutarán de “El patitio feo”, una película danesa de dibujos animados.
El jueves 5, a las 10:00 AM, en el Inam, con “Hermano” de Marcel Rasquín y a las 6:00 PM, en Guatamare, las niñas y niños podrán ver “El patitio feo”.
El viernes 6, a las 6:00 PM, con esta misma película irán a La Mira.